En Chapapría-Navarro & Asociados contamos con expertos en derecho de familia que se han hecho eco de las últimas estadísticas publicadas en cuanto se refiere a separaciones, divorcios y nulidades matrimoniales.

Y es que, frente a lo que podríamos pensar, este tipo de procedimientos mantienen una clara tendencia a la baja y es que, en el segundo trimestre de 2022, el número de demandas de divorcios, separaciones, disoluciones y nulidades matrimoniales ha sido un 8,8 por ciento inferior al del mismo trimestre de 2021.

Para mayor claridad, procedemos a realizar una breve síntesis de los datos recogidos por el Servicio de Estadística del Consejo General del Poder Judicial:

  • Demandas de divorcio de mutuo acuerdo: se han presentado 14.306 demandas, y la disminución interanual ha sido del 10,2 %.
  • Demanda de divorcio contencioso: se han presentado 9.118 demandas, y la disminución ha sido del 6,5%.
  • Demandas de separación de mutuo acuerdo: se han presentado 643 demanda, lo que supone una disminución interanual del 13,2%.
  • Demandas de separación contenciosas: se han presentado 301, suponiendo una disminución interanual del 1,6%.
  • Demandas de nulidad matrimonial: solo se han presentado 15, lo que supone un descenso interanual del 6,3%.
  • Demandas de disolución matrimonial: con respecto a las mismas se observa que, además de haber sufrido un descenso, al igual que en los casos anteriores, hay notables diferencias en función de la Comunidad Autónoma en la que nos encontremos, siendo Canarias, Baleares, Comunidad Valenciana, Cantabria, Murcia, Andalucía, y Cataluña, las que encabezan la lista.

Así mismo, también han disminuido considerable las demandas de modificación de medidas y las demandas de guarda, custodia y alimentos (se interponen por parejas no casadas con hijos).

Con todo ello, podemos ver que la tendencia de los españoles que sufren una crisis de pareja no siempre es la de acudir a los tribunales.

En nuestro despacho, ponemos nuestros servicios a disposición de cualquiera que esté pasando por una crisis familiar y tenga la necesidad de orientarse, a fin de tomar la decisión que más le convenga, pues no siempre nuestro criterio va a ser la de litigar; y, en su caso, proceder a la interposición de la demanda que corresponda cuando sea la opción más conveniente.

Artículo escrito por Mario de Diego