En el último año se ha generado mucho debate social respecto a vacunar a los menores contra la COVID-19, sin embargo ésta es una cuestión que siempre ha existido por discrepancias en entre ambos progenitores a la hora de inocular cualquier vacuna del calendario vacunal.

En estos casos, ¿qué es lo que tienen que hacer los padres?

La situación ideal sería, evidentemente, que ambos progenitores se pusieran de acuerdo, pero sabemos que eso, en ocasiones, no es posible, teniendo mayor incidencia estas situaciones en el caso de padres separados aunque se da también en padres que no lo están.

Toda vez que alcanzar un acuerdo al respecto no es posible, será necesario acudir a los Tribunales y aquí surge otra cuestión:

¿Un juez puede obligar a vacunar a tu hijo?

La respuesta es NO, lo cierto es que cuando existe este conflicto lo que decide el juez es qué progenitor tomará la decisión respecto a la vacunación.

Para ello se debe iniciar un procedimiento de Jurisdicción Voluntaria en el que se celebrará una vista en la que se dará audiencia a ambos progenitores y al menor de edad, si es mayor de 12 años. En base a los testimonios de las partes y a las pruebas que puedan aportar cada uno de ellos, el Juez decidirá pero el Código Civil no le atribuye el poder de adoptar por sí la decisión de fondo referente al menor, sino el de atribuir al padre o la madre la facultad decidir, teniendo en cuenta el beneficio e interés del menor

¿Qué ocurre si uno de los padres vacuna al menor si el consentimiento del otro?

En ese caso estaría incurriendo en un uso indebido de la patria potestad que podría derivar en una pérdida de la patria potestad del progenitor que ha incurrido en este incumplimiento.

¿Se tienen en cuenta la opinión de los menores?

Los menores con edades entre los 12 y 16 años pueden ser escuchados por el juez. A partir de los 16 años se considera mayoría de edad sanitaria por lo que es autónomo para tomar decisiones médicas al respecto.

A continuación compartimos dos sentencias con resoluciones contradictorias.

Sentencia del Juzgado de Primera Instancia nº 51 de Barcelona:

La madre inició el procedimiento jurisdicción voluntaria solicitando: que sus dos hijos puedan seguir yendo a su pediatra de toda la vida, que se le pueda hacer PCR y que se siga el protocolo de vacunación de todas las vacunas (no solo las COVID).

Tanto el padre como los menores se oponen; sin embargo, el juez otorga a la madre la facultad de decidir al respecto ya que esto se considera más beneficioso para los hijos.

Sentencia de l Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Icod de los Vinos (Tenerife)

El padre solicita judicialmente que el menor sea vacunado. El menor fue escuchado y manifestaba que quería vacunarse porque es una forma de protegerte tanto a ti como a terceros.

La madre basándose en el criterio de prudencia se oponía porque “es imposible poner en un balanza» los efectos adversos a medio y largo plazo «porque son desconocidos».

La madre aportó un estudio del Instituto Carlos III y un dictamen pericial, por el contrario el padre no aporto prueba alguna.

Finalmente, su señoría se decantó por la madre por la nula actividad probatoria desplegada por el padre y por el ministerio fiscal, concediendo a la madre un periodo de dos años para decidir sobre la procedencia o no de la vacunación.

Artículo escrito por Victoria Navarro